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LA IMAGINACION no tiene límites, y mientras en Moscú se ofrece el servicio de congelamiento de seres humanos con nitrógeno, ya que hay quienes creen que la ciencia en el futuro los podrá resucitar, en Suiza una empresa transforma las cenizas de los muertos en diamantes, que el familiar o amante podrá luego llevar siempre consigo colgado del cuello o engastado en un anillo.